EL SABIO Y BUEN REY JAUME II DE MALLORQUES por Josep Maria Osma

Desde que el Consell Insular de Mallorca instaurase en el año 1997 la Diada de Mallorca, es decir, su fiesta nacional, cada 12 de septiembre todos los territorios del antiguo reino de Mallorques recuerdan, conmemorando con diversos actos institucionales y de participación ciudadana, aquel mismo día de aquel mismo mes del año de 1276, cuando el infante Jaume, miembro de la Casa Real de Aragón era entronizado en la iglesia palmesana de Santa Eulàlia de Ciutat de Mallorques (actualmente Palma de Mallorca ) como Rex Majoricarum, comes Rossillonsis et Ceritaniae, et dominus Montespesulani, heredando un reino fundado por su padre, Jaume I el Conqueridor (1208-1276), compuesto por los territorios insulares de Mallorca; Menorca, aun ocupada por los árabes y rindiéndole vasallaje; Eivissa, bajo la administración eclesiástica del obispo de Tarragona; Formentera, Cabrera y las zonas hoy en día de soberanía francesa: condados del Rosselló , Cerdanya , Conflent , Vallespir y Cotlliure, las baronías de Carladès y Aumeladès además de las importantes ciudades de Montpeller y Perpinyà, está última urbe compartiría con la Ciutat de Mallorques la capitalidad del nuevo reino.

Dos décadas antes, concretamente el 21 de agosto de 1256, en el mismo templo que había sido coronado, Jaume, era reconocido por los mallorquines como su futuro soberano ; al año siguiente, el 11 de marzo, en la misma iglesia, todavía en construcción y realizando funciones catedralicias, Ramon de Torrelles ( 1238-1266 ), a la sazón primer obispo de la diócesis mallorquina, le tomaba juramento de confirmar, observar y preservar las franquicias y privilegios otorgados por su augusto padre a su futuro reino, siendo el notario que levantó acta Vidal de Besalú y varios nobles como testigos.

Moneda de Jaume II.

Moneda de Jaume II.

Cuarto hijo cronológico y segundo varón de Jaume I y de su segunda esposa, Violante de Hungría (1215-1251), Lo Bon e Savi Rei en Jaume II (El Bueno y Sabio rey Jaume II) de Mallorques, nació en Montpeller el 30 de mayo de 1243. A los ocho años de edad, al quedar huérfano de madre y tras los fallecimientos de su hermanastro Alfonso (— 1260), hijo de Jaume I con Eleonor de Castilla, y de su hermano Ferran, hijo de Violant (1248—1253), fue enviado a París donde fue educado tal a su rango de príncipe de una de las Casas Reales más importantes e influyentes de Europa.

Cinco años después, y tras ser reconocido heredero del Reino de Mallorques, empezó a ejercer de forma provisional su futuro cargo regio contando para ello con un excelente equipo de consejeros, entre los cuales figuraban el dominico Ramon de Penyafort (1177-1275) y Ramon Llull ( 1232-1315),( Ver mi artículo: Ramon Llull, el gran iniciado. Revista Atticus nº 7, pág. 68 ), futuros santo y beato respectivamente, éste último, en e1 1276, ya perteneciendo a la Orden de San Francisco, obtuvo el patrocinio del monarca biografiado para fundar en Miramar, término municipal de Valldemossa, en la Serra de Tramuntana de Mallorca la Escola de Llengues Orientals, centro de docencia para la formación de frailes menores en futura misión de predicar la religión cristiana en tierras hebreas y árabes; además de donar los terrenos, Jaume II concedió al nuevo colegio una renta anual de 500 florines.

Jaume II, también de ser instruido en las letras, diplomacia y ciencias, lo fue en el terreno militar; con tan sólo doce años de vida junto a su hermano Pere, más tarde motejado el Gran (1240-1285), recibió el bautismo de la milicia en la campaña de Murcia (1265-1266), donde su padre fue en ayuda del rey de Castilla e yerno suyo, Alfonso X el Sabio ( 1221-1284) ; el soberano castellano intentaba reprimir la rebelión de los sarracenos locales y feudatarios suyos. En esas acciones bélicas, el venidero rey de Mallorques demostró una gran capacidad de valentía y estrategia siendo incluso felicitado por el papa Clemente V (1264-1314).

En el 1275, a pesar de haberle sido pactado un matrimonio con Beatriz de Saboya, contrae esponsales por amor con Esclaramunda de Foix ( 1245-1300), dama de alta alcurnia catalana con la que tuvo la siguiente descendencia: Jaume (1275-1330), renunció al trono para hacerse franciscano; Sanç, ( 1277-1324), futuro rey de Mallorques; Ferran (1278-1310), príncipe consorte de Acaia y Morea y padre del futuro Jaume III; Felip, regente de Mallorques y Abad de la abadía de Saint Martín de Tours; Elisabet ( 1280-1301), casada con el infante Juan Manuel, nieto del rey Alfonso X de Castilla y autor literato de renombre y Sança, casada con Roberto , rey de Nápoles

El 20 de enero de 1279, Jaume II, cuyo reino carecía de Cortes y teniendo que acudir a Barcelona, se declara y reconoce por el Tratado de Perpinyà de 1279 feudatario del rey de Aragón, su hermano Pere III el Gran, quien heredó al morir el padre de ambos Aragón, València y Catalunya, creía que su difunto padre el Conqueridor, había dado demasiadas concesiones a su hermano menor, el mallorquín.

Pero, seis años más tarde, Pere, que acababa de conquistar Sicilia, con el pretexto de que Jaume se había aliado con el rey Felipe III de Francia ( 1245-1285) y el papa Martín IV( 1210-1285) facilitando la invasión de Catalunya por territorios mallorquines como el Rosselló, toma prisionero a Jaume, quien estaba convaleciente de una pasajera enfermedad, a su esposa y sus dos hijos menores que a la sazón se hallaban en Perpinyà dándoles presidio en el mismo Palau dels Reis de Mallorca, donde días más tarde, y con ayuda de algunos fieles, el soberano de Mallorques se evadió por una alcantarilla refugiándose en un lugar más seguro, el Castell de Larroque, en las estribaciones pirenaicas.

Tras la derrota de las fuerzas francesas y papales en la batalla de Formigueres, el monarca aragonés, como represalia, preparó la invasión de la isla de Mallorca, pero, al morir de forma súbita, fue su hijo, Alfons III el Lliberal (1264-12919) quien haría efectiva esa ocupación en octubre de 1285. El 19 de noviembre, después de una valerosa y épica defensa de los mallorquines, entró en Ciutat tomando el resto de la isla con la excepción de las fortificaciones de Santueri, Alaró, y Pollença, las cuales se rindieron al poco tiempo. Alfons, siendo ya rey de Mallorques, conquistó Eivissa en 1286 y Menorca, todavía con presencia feudataria musulmana, al año siguiente.

El soberano mallorquín, después de habérsele usurpado su reino, se hizo propio el refrán que dice donde las dan, las toman y quiso pagar con la misma moneda al rey aragonés y sobrino suyo con el intento de invadir su territorio soberano, fin que no pudo llevar por cuestiones ajenas a su voluntad.

Después de morir el rey Alfons III, le sucedió en el trono su hermano Jaume II el Just ( 1261-1327), el cual, después de firmar la paz con Francia y los Estados Pontificios y a instancia del papa Bonifacio VIII( 1235-1303),mediante el Tratado de Anagni (1295), devolvió el reino al mallorquín, corona que volvió a ceñir el 25 de julio de 1298, y según otro tratado, el de Argilers, celebrado ese mismo año, el de Mallorques realizaría vasallaje al de Aragón.

Dos años más tarde, según el Llibre del mar i lo bestiar depositado en el Archivo del Reino de Mallorca, el balear fundó en Mallorca las villas de Algaida, Binissalem, Campos, Felanitx, Llucmajor, Manacor, Montuïri, Sa Pobla, Sant Joan, Santanyí, Sineu, Selva, Petra y Porreres. Dotó a sus súbditos de bienestar potenciando la agricultura, ganadería, comercio e industria textil; implantó un nuevo sistema monetario creando una ceca donde se acuñaron monedas de oro, plata y cobre, ejerció poder sobre los estamentos eclesiásticos y nobiliarios, ordenó la construcción del castillo de Bellver y residencias reales en Sineu, Valldemossa y Manacor, convento de San Francesc de Ciutat, reformó los palacios reales de la Almudaina, en Ciutat y el de Perpinyà, otorgó nuevos privilegios y un moderno sistema jurídico fundacional a su país.

 Jaume II, murió el 28 de mayo, vigilia del Espíritu Santo de 1311 en Ciutat de Mallorques siendo sepultado delante del altar mayor de la catedral de Mallorca dentro de una caja de hierro cubierta con un paño de lana mallorquina estampado con quince barras gualdas y rojas, sus honras fúnebres fueron oficiadas por el obispo Guillem de Vilanova (1304-1308). En total, los gastos del adecentamiento del cadáver, cera y misas, ascendieron, en moneda mallorquina, de 345 lliures y 12 sous.

Sepulcro de Jaume II de Mallorques. Catedral de Mallorca

Sepulcro de Jaume II de Mallorques. Catedral de Mallorca

Pasados los siglos, en el 1779, el rey Carlos III (1716-1788) sufragó un nuevo sepulcro para el primer monarca mallorquín; hoy en día, ese sepulcro, se halla exhibido en el Museu Diocesano de Palma. En el año 1947, se trasladaron sus restos mortales a la capilla de la Trinitat del mismo templo mayor, frente a su nieto, el rey Jaume III de Mallorques (1315-1349), ambos reposando eternamente bajo sendas estatuas yacientes realizadas en mármol por el escultor catalán Francesc Marés.

 

josepmariaosma

josepmariaosma

Deja un comentario.

Tu dirección de correo no será publicada.


*