La exposición ‘Pinceladas de viento’, presentada en la Capilla de la Misericordia

La Capilla de la Misericordia ha acogido la presentación de la exposición ‘Pinceladas de viento. Los molinos al fondo de pintura del Consejo de Mallorca ‘. La muestra podrá ser visitada hasta el 30 de mayo, de acuerdo al siguiente horario: de martes a viernes, de las 11 a las 14 horas y de las 17,30 a las 20,30, y el sábado en horario de mañana.

El proyecto ha sido coordinado desde la Unidad de patrimonio histórico del Consejo de Mallorca, dirigido por Aina Serrano, que ha comisariado la exposición junto con Jerònia Florit y Catalina Andreu. Igualmente, la muestra ha contado con la colaboración del Archivo del Sonido y de la Imagen, la Biblioteca Lluís Alemany, el Archivo Quadras y el Archivo Joan Mesquida, de Montuïri.

La exposición propone un apasionante itinerario a través de los molinos de Mallorca, a partir de una selección de 8 aceites y 1 dibujo, que forman parte del fondo de pintura del Consejo. Las obras pertenecen a los siguientes autores:

Joan Mestre Bosch , pintor romántico y realista del siglo XIX, autor del óleo sobre tabla titulado ‘Pareja de niños’, donde unos niños juegan en medio de un paisaje donde no faltan dos molinos de viento harineros en funcionamiento, probablemente localizados en Palma.

Vicente Llorens Rubí , pintor de finales del siglo XIX y principios del XX, de quien se presentan dos obras: un óleo sobre tela que se llama ‘Vista de la Bahía de Palma’, que recoge una visión panorámica desde la desembocadura del torrente de Son Cotoner; y un óleo sobre lienzo del Prado de San Jorge, donde se construyó el primer molino de viento de extracción de agua de toda Mallorca, entre 1845 y 1850.

Josep Pons Frau , pintor de Sineu que en 1930 creó un óleo sobre tabla titulado ‘Molinos de Sineu’. Artista muy polifacético, Pons Frau, además de pintor, era profesor de dibujo, grabador y un excelente fotógrafo.

Ricard Anckermann , uno de los artistas mallorquines más relevantes de la segunda mitad del siglo XIX, del que podemos contemplar varias creaciones: los aceites sobre tela titulados ‘Playa del Molinar con gente’ y ‘El Portixol’, y un dibujo a pluma sobre papel conocido con el nombre de ‘El Jonquet’.

Antoni Fuster Forteza , artista que vivió entre 1853 y 1902, muy aficionado a las obras en pequeño formato. De este autor, la exposición recoge un óleo sobre tabla también dedicado al Jonquet.

Tomás Quintana , pintor figurativo muy influido por los conceptos post impresionistas, que nació en Palma en 1945. El óleo sobre lienzo que se presenta en esta exposición está igualmente dedicado al barrio del Jonquet.

De todos los artistas mencionados, Tomás Quintana es el único que aún vive en la actualidad y, de hecho, mañana estará presente en la inauguración de la muestra, junto con el vicepresidente del Consejo y el resto de responsables políticos y técnicos del departamento de Cultura y Patrimonio y la Unidad de patrimonio histórico.

Hay que añadir también que la Capilla de la Misericordia acoge también, dentro de esta misma exposición, varios elementos patrimoniales que contribuyen a enriquecer aún más el contenido de la muestra. Por un lado, el público podrá contemplar la rueda de molino perteneciente al Molí den Sopa, de Manacor, que recientemente ha sido objeto de unas obras de restauración impulsadas por parte del Consejo de Mallorca. Y, por otra parte, el espacio expositivo cuenta con estructuras pertenecientes al Molino de Son Gornals, en Porreres.

El molino de harina, tal como queda perfectamente constatado en la exposición organizada por el Consejo de Mallorca, es uno de los componentes singulares más directamente ligados al paisaje de la isla. La mayor concentración de estos molinos ha tenido lugar en Llucmajor, Felanitx y Palma, aunque, en realidad, han estado presentes en la práctica totalidad de la geografía mallorquina, con las únicas excepciones de algunos municipios de la Sierra de Tramuntana. Ahora mismo, se conservan en Mallorca 629 molinos de viento harineros.

Las primeras noticias sobre su existencia datan del siglo XIII, y ya en el siglo XIV varios historiadores documentan molinos de viento ubicados tanto en Palma como en la parte foránea. En cualquier caso, la construcción de molinos en Mallorca no se generalizó hasta el siglo XV, y conoció su etapa de máxima expansión durante el siglo XVII a consecuencia del aumento del cultivo de cereales en nuestra isla.

Aunque el contexto social y económico de Mallorca haya cambiado drásticamente en los últimos 50 años, el paisaje autóctono, tanto el urbano como el de fuera de la ciudad, continúa reservando un espacio prioritario a los molinos de harina. La necesidad de favorecer su preservación es el motivo que ha movido al Consejo a organizar no sólo la exposición ‘Pinceladas de viento’, sino también diversas actividades paralelas.

Por un lado, tendrá lugar un ciclo de conferencias abiertas a la participación de todo el público, previstas para los días 6, 13, 20 y 27 de mayo, siempre en martes. Durante estas charlas y mesas redondas, se abordarán temas como las características arquitectónicas y técnicas de los molinos de Mallorca, los usos actuales de los molinos o la protección del patrimonio molinológico de la isla.

Igualmente, para los niños de entre 5 y 10 años, se llevará a cabo un taller educativo denominado ‘Aprende a hacer molinos’. La cita será durante tres Miércoles consecutivos, los días 7, 14 y 21 de mayo.

Igualmente, el próximo miércoles 30 de abril, y también el miércoles 28 de mayo, a las 7 de la tarde, los ciudadanos tendrán la posibilidad de participar en una visita comentada a la exposición. Todas estas actividades son gratuitas y se desarrollarán en el Centro de Cultura La Misericòrdia.


 

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