Martha Zein “El periodismo de investigación me enseñó que tirando del hilo de mi vecino puedo llegar a tumbar la torre más alta”

"Un lugar llamado éxtasis" es una semilla antigua con la que quiero repoblar los jardines más secos de nuestro imaginario.

Martha Zein

Siempre me ha llamado mucho la atención la figura del orador eficiente, de aquella persona que es capaz de trasmitir los mensajes con exactitud y claridad. Indudablemente Martha Zein tiene esa cualidad. Sería relativamente fácil presentarla, con un simple “Copia y pega” se podría ilustrar una retahíla de méritos que nos hablan del trabajo de una comunicadora muy particular. Resumiendo puedo decir que Martha lleva más de 25 años comunicando, trabajando con profesionales de la talla de Pedro Erquicia. Ha impartido también clases sobre narrativa audiovisual, técnicas de investigación y guión de documental.

Martha Zein

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En el año 2000 creó su propia productora, Producciones Orgánicas, con la intención de buscar nuevas formas narrativas. Gracias a la experiencia adquirida durante estos años actualmente también ejerce de “Narrative coacher”, como orientadora en procesos creativos, mayoritariamente enfocados a desarrollar asesoramiento para profesionales del medio audiovisual. Además, Martha es especialista en identidades de género, en dictaduras militares y temas relacionados con Oriente medio, habiendo escrito varios ensayos sobre estos temas. Su última publicación ha sido la novela “Un lugar llamado éxtasis.” Su documental “Feliz vida loca” estuvo entre los cuatro seleccionados para celebrar el 20 aniversario de “Documentos tv”, uno de los mejores programas informativos de TVE.

marta zein un lugar llamado extasis

marta zein un lugar llamado éxtasis

¿Qué descubriste durante el proceso de creación de este documental?

Que el sol, al amanecer, abre la sonrisa a la noche, que el día es una carcajada y que cuando esta acaba vuelve la quietud del gesto, agradecido, al que llamamos noche. Que el Mediterráneo y el Atlántico se enlazan creando remolinos de viento y no sólo de agua. Que los seres míseros cantan con las entrañas y con ellas airean lo importante, no para aliviarse sino para nombrar lo común. En fin, tuve la oportunidad de nombrar ese aspecto del mundo y al hacerlo toqué ciertos secretos eternos.

marta zein

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Siguiendo tu trayectoria se observa un total compromiso con causas “Universales”, un empeño en acercarse a la realidad de temas que de una manera u otra nos afectan a todos. ¿De dónde surge esa necesidad de “comunicación total”?

“una alcoba en la que duerma el río” una alcoba de palabras, un espacio propio en el que encontrarme con él, mi nuevo amor, el Ebro.

Tengo la suerte de haber crecido de la mano de místicas, locos, poetas, brujas y cuentistas, ninguno excelso, me amaron y me enseñaron que la realidad que vemos es la punta de un iceberg generalmente habitada por seres monocromos. Me aburren los centros de las dianas porque en ellos todo ya está dicho. Figúrate, cuando salí de la carrera y pensé en buscar trabajo pensé en las redacciones de los periódicos (concretamente de El País, que por entonces me parecía un diario de referencia) y caí en la cuenta que mientras sus redactores prestaban atención a ruedas de prensa, teletipos, etc… yo tenía toooda la calle, y me sentí una privilegiada. Hace poco tuve la oportunidad de pasar por una fiesta organizada por aquel periódico. No me equivoqué.

Martha Zein

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Casi mil kilómetros recorridos a pie por la ribera del Ebro dan para mucho, podemos leerlo en el blog donde relatas las jornadas, ¿Qué te motivó a realizar este viaje?

Regresando de un viaje en coche con Rafa, mi pareja de entonces, vi aparecer por el horizonte del desierto aragonés un resplandor. En la radio hablaban del trasvase del Ebro mientras el resplandor dorado se iba haciendo cada vez más cercano. En el debate uno de los contertulios decía que el río desperdiciaba su agua en el mar y allí estaba, la línea verde-azulada del Ebro y yo me pregunté ¿Qué es un río? No quería que me lo contaran los libros, quería “saberlo”. Le prometí a esa luz que volvería en un par de meses, que buscaría su origen y la acompañaría al mar y que luego le contaría a mi sobrino recién nacido en qué “consistía” un río. El relato se llama “una alcoba en la que duerma el río”, porque esa fue mi intención a la hora de terminar el viaje: crear una alcoba de palabras, un espacio propio en el que encontrarme con él, mi nuevo amor, el Ebro. Para mí es un ser en sí mismo, complejo y hermoso.

Eres navegante experimentada y te acercas a los ríos con una visión diferente ¿Qué te trasmite el agua?

De alguna manera es nuestra alma, si es que existe. Somos un 70% agua, es decir, nuestro organismo se comporta como un fluido, es pura onda, nuestros músculos y huesos se han formado en el vientre materno creando espirales… El agua es la matriz. Es la razón de este planeta. La vida tal y como la concebimos es gracias al agua. Todo lo que hacemos con ella nos repercute y viceversa.

Salta a la vista que eres una persona empática, capaz de ponerte en los zapatos ajenos, esta facultad supongo que incide directamente en la calidad y sobre todo en la calidez de tus reportajes…

Gracias por el piropo, pero creo que la empatía es una cualidad de todos los seres humanos, simplemente yo la tomo en cuenta, la cultivo y la cuido, la pongo en valor.

En una conferencia te escuché decir que no eres madre, pero que te sientes comadre ¿Nos puedes explicar ese concepto?

Es una forma de humanismo. Iré de lo grande a lo pequeño, aunque podría hacerse la escala inversa: todo lo que hacen a otro ser vivo me lo hacen a mí (lo aprendí de mi educación cristiana, bueno, es una variante influida por lecturas sufís y zoroastrianas), todo lo que le sucede a una mujer me sucede a mí (lo aprendí de las feministas de los años setenta, en mi adolescencia, con eslóganes como “la otra soy yo”), los hijos y las hijas de mis comadres son también hijos e hijas mías. Ser comadre es una forma de compromiso que apela a otras culturas, a la nuestra de hace siglos, cuando los hijos y las hijas no eran propiedad de los padres sino habitantes del planeta. “Soy tu comadre, en mi corazón caben tus hijos e hijas, no temas, nada les faltará si les encuentro en mi camino”, ese es mi compromiso. Casualmente leí ayer una entrevista a Michela Murgia, una escritora sarda, autora de “la acabadora”. Cerdeña es el punto de partida de nuestro viaje en velero, pues bien, esta joven recuerda que en Cerdeña todavía pervive la tradición del “fillus de anima”: dos familias pactan, y el hijo o hija de una pasa a ser de la otra. Cada madre era madre de todos los niños, no sólo de los suyos. Cada niño tenía por madres a todas las mujeres. La escritora fue una de esas fill’e anima (en sardo), ya ves, y sucede aquí al lado.

marta zein

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He visto la mayoría de tus documentales y para mi tienen un denominador común; compromiso personal con los contenidos, hasta el punto de que incluyes experiencias propias y personas que tienen que ver contigo directamente. Esta cercanía con los personajes y los acontecimientos  ¿Qué aportan de valor añadido a tu trabajo?

Es un pacto. Las personas que aparecen en una narración sobre la realidad que ha elaborado otra persona (yo, la autora) se exponen a la mirada pública, corren el riesgo de ser interpretados (no sólo por mí, sino por el público) y de alguna manera pierden privacidad. Pensé que exponiéndome yo, mostrando a los míos, a mis seres más queridos, hacía un pacto de honestidad y cuidado. Todos y todas estamos en el mismo relato, en ese mismo barco que es un documental, así que de alguna manera llegaremos juntos y juntas al mismo puerto. Es uno de los aspectos definitorios de lo que he bautizado como “documental orgánico”, es decir, vivo.

Después de publicar varios ensayos como co-autora has escrito una novela que reúne unas características especiales, con la cual pretendes generar una interacción efectiva y real con el lector. Otra particularidad es que no defines el sexo de los personajes principales. ¿Que nos cuentas de “Un lugar llamado éxtasis? ¿Qué esperas de esta novela?

El feminismo se atrevió a cuestionar el orden del mundo monolítico que tanto ha negado a las mujeres y que impone un modelo de conducta que también atenaza a los hombres que quieren ser libres. ¿Algún problema?

Los ensayos explican el mundo, hacen propuestas, incluso describen utopías… He hablado de poder, de deseo, de amor, de éxtasis, con muchas personas a lo largo de mi vida y siempre me ha sorprendido ver cómo la persona más lúcida, con las ideas más claras y saludables, puede meterse en infiernos irracionales cuando se trata de llevar a la práctica el amor, el éxtasis, etc… Está claro que tenemos el imaginario conquistado y nuestra inteligencia y nuestra voluntad y nuestro conocimiento cada día son más frágiles e incapaces de mover nuestros pies y nuestras manos, ese músculo tan importante como es el corazón… Así que decidí dejar de andarme con consejos y charlas y pasar a la fase de reconquista del imaginario. Para mí “Un lugar llamado éxtasis” es una semilla antigua con la que quiero repoblar los jardines más secos de nuestro imaginario. Lo que espero es que, al margen de que guste o no, erotice o no, las personas que lo lean piensen y sientan al mismo tiempo y vayan a la cama de otro modo.

Ahora que estamos en rectas políticas, mi slogan sería: “de la cama a la calle”.

Martha Zein

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Martha te declaras feminista. ¿En qué consideras que se diferencia tu visión de las del resto que se declaran en estos términos?

¿Qué es “resto”? Quienes oponen feminismo con machismo (por oposición) son personas que se dejan llevar por la corriente sin hacerse las preguntas necesarias, es una confusión que procede de la ignorancia. Considero que el feminismo es una corriente filosófica, una forma de humanismo, una corriente de pensamiento transversal, que hace propuestas en terrenos políticos, económicos, artísticos, etc. Su voluntad es recoger el testigo de un grupo concreto de personas, la mitad de la población, las mujeres, que durante siglos pensaron la realidad desde los márgenes, vivieron en ellos, hicieron sus revoluciones y como no forman parte de las élites de poder han sido silenciadas. Llevamos siglos cuestionando la sociedad en la que vivimos. Porque soy feminista me hermano con todas las minorías, las personas diferentes, los ignorados, las supervivientes, los disidentes, las almas rebeldes. Como narradora pienso en el uso de los términos, es significativo que resulte fácil haber dicho u oído misógino (el que odia a las mujeres) y en cambio resulte extrañísimo decir u oír misándrico (el que odia a los hombres). Pensemos en ese término tan popular como machismo (pensamiento que defiende que el hombre es por naturaleza superior a la mujer) y en su opuesto, tan inusual, el hembrismo.

Pues bien, el feminismo se atrevió a cuestionar el orden del mundo monolítico que tanto ha negado a las mujeres y que impone un modelo de conducta que también atenaza a los hombres que quieren ser libres. ¿Algún problema?

Según tu punto de vista ¿Qué parte de responsabilidad corresponde a las mujeres, en cuanto al mantenimiento de los estereotipos sobre este tema?

¿Los trabajadores y trabajadoras se merecen los contratos indignos que les ofrece este modelo económico? ¿Qué parte de responsabilidad les corresponde como clase trabajadora y qué parte les corresponde a la clase empresarial, a la política, a las entidades bancarias…? ¿La ciudadanía se merece los líderes que tenemos? ¿Qué parte de responsabilidad sobre la corrupción nos compete y qué parte les compete a cada uno de los que han expoliado el erario público, sus cómplices, las leyes que les protegen, etc.?

Los estereotipos son una norma que la sociedad a la que pertenecemos impone a través de relatos orales, costumbres, fiestas, leyes, películas, canciones… desde hace siglos para que las élites no pierdan sus privilegios y la ciudadanía se comporte de manera que se perpetúe un modelo de poder y de pensamiento. Pocas personas rompen los estereotipos de verdad, muchas lo hacen de manera coyuntural o formal; en temas de género aprendo mucho de las personas transexuales y sus procesos, por ejemplo.

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En tu opinión ¿Qué se esconde detrás del el uso y abuso por parte de los poderes establecidos de términos como libertad o igualdad?

La inflación de esos términos. La libertad, igualdad y fraternidad son términos usados en la revolución francesa (burguesa, que olvidó a las clases más desfavorecidas y a las mujeres, por supuesto) que con el tiempo han sido sobre-explotados hasta convertirlos en una metáfora de sí mismos. ¿De qué libertad habla un habitante de la sociedad de consumo, por ejemplo, constantemente bombardeada? ¿Y un votante que ve cómo aquellos a quienes eligió hacen lo contrario de lo que dijeron? ¿Igualdad entre Rato y yo?

¿La felicidad?La escasez y la finitud, bien digeridas, son la verdadera fuente de la felicidad.

¿Donde encuentra la felicidad una persona acostumbrada a investigar y reflejar tantos matices y circunstancias de la vida de los demás? ¿Te ha servido esa experiencia para acercarte a tu propia felicidad? 

¿La felicidad? Me muevo mejor en términos de saludable o no saludable, o “lo que me sienta bien o no”, algo que cambia con el tiempo y que procura estar al margen de las categorías morales. Dicho esto, no la persigo ni la busco, simplemente la reconozco allá donde está (o procuro hacerlo), en cualquiera de mis actos cotidianos. Me gusta celebrar que he ido a correr, que he terminado una tarea, que he pasado una buena tarde, que he vuelto a comer caliente…lo hago constantemente con una verdadera y profunda alegría. Mi forma de celebrarlo es sonreír y seguir andando. He entrevistado a mujeres torturadas por los regímenes militares por sus ideas y actos que amaron en medio de la oscuridad. La escasez y la finitud, bien digeridas, son la verdadera fuente de la felicidad. Los demás no me enseñaron nada que no estuviera en mí, eso fue lo que aprendí de quienes entrevisté. Menos banalidad y más amor, señores y señoras periodistas.

Quizás el tema más universal, el que nos engloba a todos, es la búsqueda de la felicidad. Tú tratas este asunto en tu documental “Feliz vida loca”. ¿Qué puedes aportar a estos buscadores, según tu experiencia?

Mira la suma de las tres palabras. Feliz, vida, loca. Si apuestas por una se te van las otras dos. El protagonista de ese documental termina descubriendo que es el trayecto lo que hace que la búsqueda resulte emocionante, por eso le engancha, ¡eso es lo que atrapa de los libros de autoayuda, jajajaja, marcan un camino, una ruta! La felicidad es un horizonte que siempre queda ahí, enfrente, mágico, lejos.

En Tu documental, “11 minutos”, podemos apreciar una crítica sin velos a las actuaciones de los que gobiernan y a su responsabilidad, mediante sus decisiones sobre acontecimientos que nos afectan a todos, en este caso en referencia al atentado de Madrid del 11 M. ¿Cómo entiendes los intentos de manipulación mediática por parte del poder, tan denunciados últimamente?

No hay un dictador posible sin un grupo de personas que lo sostengan

Como periodista que fui, las clásicas relaciones del poder dominante y las artes y los mass media ya no me sorprenden, como generación que vivió la transición y el boom de nuevos medios y manchetas, he tenido que comprender que lo que nosotr@s vivíamos como ejercicio de la libertad de expresión sólo era la oportunidad de un negocio influyente para los empresarios dentro de ese gran comercio que es el de los relatos sobre la realidad. Ahora mi pensamiento se dirige a mis compañer@s de viaje. Es la hora de re-apropiarnos de nuestra capacidad y formación. Y así, sin piedad, digo que quienes redactan las notas manipuladas o no tienen tiempo para pensar en que están manipuladas o han olvidado pensar o su miedo y sus ambiciones les hacen tan manipuladores como quienes dan las órdenes.

Hannah Arendt lo describe muy bien en “los orígenes del totalitarismo” y “Eichmann en Jerusalem”: no hay un dictador posible sin un grupo de personas que lo sostengan; del mismo modo sucede con la manipulación informativa, que va más allá de los informativos. Hemos visto los mea culpas de los trabajadores y trabajadoras de la redacción del Canal 9, cuando llegó el momento del ERE por el que quedaban en la calle empezaron a denunciar que habían sido censurados y censuradas durante años. ¿Qué eres capaz de hacer por mantener tu salario? Es una pregunta absolutamente filosófica y vital.

A temporadas, navegas en un catamarán que se desplaza gracias a la energía solar. ¿Cómo describes la experiencia?

Es una oportunidad para ver el mundo al ritmo orgánico de seis nudos por hora (la velocidad media del catamarán), para acercarme a realidades que desconozco de otra manera (practicando la autogestión energética, lo que facilita otro tipo de reivindicaciones y prácticas) y conocer el universo de la gente de mar de la mano de una organización comprometida con el medio-ambiente como es WWF.

¿Qué te hizo tomar la decisión de dejar el periodismo de investigación?

Hacerlo como profesional independiente es imposible porque en el mejor de los casos te acribillan a juicios y te sepultan en vida, amén de las dificultades que tenemos en este país para acceder a los documentos oficiales. Hacerlo desde dentro de una cadena de televisión se convirtió también en un imposible. Soy consciente de que mi experiencia en TV3 bajo las órdenes de Carlos Estévez fue una excepción histórica y le estoy enormemente agradecida, amén de orgullosa por haber tenido un maestro como él.

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Me llama la atención tu versatilidad y visión particular de los temas, que igual tratan sobre un documental genérico de interés común, como de un asunto cotidiano que podemos encontrar en nuestro barrio, ¿Donde se encuentra el poder de lo cotidiano, y de qué manera lo podemos observar para encontrar lo sorprendente?

No somos seres divididos en compartimentos estancos. El periodismo de investigación me enseñó que tirando del hilo de mi vecino puedo llegar a tumbar la torre más alta. Estamos conectad@s en todos los sentidos. Nunca tuve una agenda con nombres insignes, mientras que una parte de mis compañeros presumía de ello, yo me dedicaba a tirar del hilo y leer entre líneas. Supe localizar la piscina bajo la que se encontraban los restos de la bomba atómica que cayó en Palomares gracias, entre otras cosas, a observar el paisaje y su lógica. Por supuesto necesité, además, datos y fuentes fidedignas, personas que necesitaban que el secreto saliera a la luz. Y así fue cómo lo encontré, treinta años después de los sucesos, por simple observación y en compañía de personas comprometidas.

¿Qué te trajo a Mallorca y que te mantiene aquí?

Me trajo la escritura del libro sobre mi viaje por el Ebro; me mantiene aquí el amor.

¿Nos puedes contar algo de tus próximos proyectos?

Del inmediato (seguir recorriendo el Mediterráneo en velero, en buena compañía, tener el culo en el agua durante seis meses y escribir crónicas sobre la experiencia) preparo un otoño vinculado con el éxtasis, término en torno al que gira la novela. Daré cursos, talleres y conferencias, estoy preparando la agenda. Tirando del hilo de Eros cuestiono el trío que montamos entre sexo, poder y violencia, la historia del arte como educadora sexual, los límites de la pornografía, cómo nos contamos esos instantes de la vida en los que tocamos el cielo… ¡Sólo contártelo me dan ganas de arrancar ya! me apasiona el tema.

Además preparo la nueva edición de la novela, en la que incorporaré todas las intervenciones que me vayan llegando de l@s lector@s. Por cierto que dejé un puñado de ejemplares en tierra, en un lugar llamado… la Maleta Roja, en Palma.

¿Qué tema que te gustaría abordar en un futuro?

Pues en el terreno literario quisiera contar la historia de Ramona, una anciana que en la recta final de su vida se mete en una espiral rebelde sin ella quererlo. Hace años que viajo con ella en mi imaginación. ! Me río un montón a su lado! Será una novela de aventuras y me gustaría que fuera graciosa y tremenda, a ver si me sale, se lo merece. En cuanto a lo demás… Es que no hago planes, hago lo que estoy haciendo.

Martha nos atendió con mucha amabilidad, ha tenido la deferencia de concedernos esta entrevista unos días antes de partir, se embarca en un viaje por el mediterráneo que durará seis meses. Dialogar con ella ha sido todo un lujo, hemos hablado de muchas cosas en poco tiempo, su personalidad aflora rápidamente y su conocimiento y dialogo, consecuentes con lo que pone en práctica, facilitan la escucha. Me quedo con la sensación de haber conocido a una persona verdaderamente interesante, consecuente con el hecho y conocedora del valor de la palabra, hasta lograr que no haya mucha diferencia entre una cosa y la otra. Se puede profundizar más sobre la personalidad y trabajos de Martha Zein en este link.

juan montañez artista

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1 Comentario en Martha Zein “El periodismo de investigación me enseñó que tirando del hilo de mi vecino puedo llegar a tumbar la torre más alta”

  1. Juan Jose Compairé García // 11 Junio, 2015 en 13:47 // Responder

    Hace 10 años tuve el privilegio de conocer a Martha y de participar en un documental suyo, “adiós con el corazón”, con mi grupo de hombres de entonces, “sopa de hombres”. Fue una experiencia total, que nos transformó como hombres que hablábamos de nuestras pérdidas que, al compartirlas, se convertían en ganancias.
    Luego la he ido siguiendo de lejos. Admiraba y admiro su sensibilidad y vitalidad. Aún no he leído su libro, sin embargo. Y me gustará, seguro, porque el pequeño tiempo en el que coincidimos, pude comprobar que sintonizábamos. Un saludo para ella.

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