PEDRO TUDURÍ VIDAL, EL ÚLTIMO REO DE MUERTE EN MALLORCA por Josep Osma

Cruz de Hoyos. Cementerio de Palma de Mallorca Cruz de Hoyos. Cementerio de Palma de Mallorca

Sin ninguna clase de dudas, uno de los puntos visitados en los itinerarios de las rutas culturales que imparto encargadas por el Ajuntament de Palma mediante sus Casals de Barris, es el lugar donde transcurrió uno de los casos más siniestros de la crónica negra de la post guerra civil de 1936-39 en Palma de Mallorca, cuyo principal protagonista fue un tétrico personaje que ocupó infinidad de páginas en la prensa local, nacional e internacional por el doble motivo de haber cometido sus horrendos crímenes y por ser el último reo que fue ajusticiado a garrote vil en la capital balear.

En la tarde primaveral del 24 de marzo de 1947, Pedro Tudurí Vidal, nacido en 1909 en Es Castell (Menorca), tras una exhaustiva investigación por parte de la Brigada de Investigación Criminal (B.I.C.), era detenido como presunto asesino del matrimonio formado por Marcial Giménez Muñoz y Valentina Armijo Castaños, regentes de una bodega de la cual era propietario el detenido, cuya razón social era “Peninsular”, situada en el nº 9 de la palmesana callejuela del Ermitaño.

Pedro Tudurí Vidal

Pedro Tudurí Vidal

La policía científica procedió a registrar el domicilio particular del menorquín y una tintorería donde trabajaba de fogonero de la caldera, situada cerca del citado establecimiento de espirituosos, en la entonces llamada calle Hort d´en Moranta, actualmente de Bonaire con esquina con la calle Metge Matas, siendo hallados diversos documentos referentes a la venta de la bodega al matrimonio asesinado.

Conducido a las dependencias policiales, Pedro Tudurí, sometido a un eficaz interrogatorio, se derrumbó confesando además del crimen de Marcial y de Valentina, y ante la sorpresa de sus interrogadores declaró otro más, el perpetrado en la persona Bernardo Ramis Billoc, con el que mantenía relaciones comerciales. Sepamos a continuación, cómo ocurrieron los trágicos sucesos.

Un sábado de mediados de 1945, Bernardo Ramis Billoc se presentó en la tintorería para entrevistarse con Tudurí. De súbito, y tras una acalorada discusión entre ambos, el menorquín atizó un golpe con una barra de hierro sobre la cabeza de su interlocutor produciéndole la muerte. Al día siguiente, el Tudurí, tras ocultar el cadáver de su asociado, lo cuarteó e incineró en la caldera del establecimiento.

Transcurridos unos días, Pedro Tudurí, con el propósito de cobrar unos plazos de la venta de la bodega, citó en la tintorería a Marcial Giménez; y con la misma barra de hierro que segó la vida de su socio, lo mató. Acto seguido, Tudurí acudió a la bodega y persuadió a Valentina para que le acompañase a la tintorería donde le aguardaba su marido. Una vez en el local, Tudurí repitió la misma acción criminal. Sin perder tiempo, descuartizó los dos cadáveres y lo metió dentro de la caldera. Una vez aseado y hacer desaparecer cualquier prueba de su triple asesinato, hizo correr por la vecindad el rumor de que el matrimonio, por asuntos familiares, había viajado a Barcelona.

Las familias del matrimonio, ante la falta de sus cartas y llamadas telefónicas, presentaron denuncia ante la policía; y eso hizo que la policial de Palma iniciase la investigación que finalizó con la detención del menorquín.

En octubre de 1948, Pedro Tudurí Vidal fue procesado en la Audiencia Provincial de Baleares, a la sazón con sede en el Palacio de la Almudaina. El menorquín en el juicio se declaró inocente, lo mismo expuso su abogado defensor, Luis Matas, alegando que las acusaciones contra su cliente carecían de pruebas incriminatorias.

El veredicto de tribunal fue, que por los asesinatos de Bernardo Ramis Billoc y de Marcial Giménez Muñoz, era condenado a 14 y 17 años respectivamente y por el de Valentina Armijo Castaños era sentenciado a pena de muerte, y en el caso de que esta condena fuera conmutada, situación que no se produjo, la pena sería de reclusión perpetua; además, se le condenó a pagar 25.000 ptas., de la época, a los herederos de sus tres víctimas.

Prisión de Capuchinos

Prisión de Capuchinos

Para demostrar de forma pública su arrepentimiento, Pedro Tudurí participó en la procesión del Jueves Santo de 1950, la del Sant Crist de la Sang, Pedro Tudurí Vidal, vestido de nazareno y cargado de gruesas cadenas de hierro y escoltado por una pareja de la Guardia Civil; pero de nada le sirvió esa penitencia, ya que a las 07:30 horas de la mañana de 20 de febrero del año siguiente, era ajusticiado a garrote vil; era la última vez que en la Prisión de Palma de Mallorca, conocida popularmente de Capuchinos por estar adosada al conjunto conventual de la Orden de Frailes Menores, se izaba la bandera negra, señal de cumplimiento de una pena capital.

El encargado de realizar la ejecución fue el el famoso verdugo palentino Florencio Fuentes Estébanez, funcionario de larga carrera profesional por todo el país, y que se suicidó en el año 1970. Sus restos mortales fueron enterrados en la fosa común, llamada “Cruz de Hoyos” del cementerio Municipal de Palma de Mallorca; y según he podido hallar en las crónicas periodísticas locales, su entierro fue concurrido por mucha gente porque no creían que había sido ejecutado y antes de la inhumación abrieron el ataúd para que los asistentes pudieran comprobar realmente su óbito.

En el año 1963, el cineasta Luis García Berlanga (1921-2010) se inspiró en este siniestro personaje para realizar una de sus grandes películas, y que precisamente se rodó parcialmente en escenarios de Mallorca, como las famosa mundialmente conocidas Cueva del Drach, puerto de Palma y la misma, hoy en día desaparecida, Prisión Provincial: El Verdugo.

josep maria osma

josep maria osma

3 Comments en PEDRO TUDURÍ VIDAL, EL ÚLTIMO REO DE MUERTE EN MALLORCA por Josep Osma

  1. Sabine Hürter-Löhr // 23 Enero, 2015 en 23:52 // Responder

    Grassis Josep! 🙂

  2. antonio adrover martorell // 26 Marzo, 2017 en 15:59 // Responder

    La vida es un regalo de DIOS y nadie deberia intervenir en el desarrolo de la misma, cuantos Politicos an asesinado y entan libres desde fuera, pero dentro de ellos nada les llena ni les complace, miren al Felipe 29 asesinados por el G.A.L. y el no sabe nada, se enteraba por la prensa,

  3. Aquesta foto no és d’en Pedro Tudurí Vidal sinó d’en Vicente López Copete, un dels tres darrers botxins espanyols. Ho pots comprovar (si hi estàs interessat, és clar) a la pel.lícula “Queridísimos verdugos” de Martín Patino:

    https://www.youtube.com/watch?v=vpg2UzUvmP4

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