Un nuevo sistema detecta las recaídas en pacientes con mieloma múltiple

El Instituto de Investigación Biomédica de Salamanca (IBSAL) y el Hospital 12 de Octubre de Madrid han desarrollado un nuevo sistema que permitirá diferenciar a los pacientes de mieloma múltiple que sufrirán recaídas de los que no para ajustar los tratamientos en función de esta posibilidad. La tecnología de secuenciación masiva, que hasta ahora está restringida a los laboratorios, se traslada a la práctica clínica en un artículo recogido por la revista Blood.

“Los pacientes de mieloma responden muy bien al tratamiento de forma inicial pero casi todos recaen al cabo del tiempo y este es uno de los principales retos de la enfermedad”, explica Ramón García Sanz, investigador de la Universidad de Salamanca y de la Unidad de Biología Molecular del Hospital Universitario y miembro del Instituto de Investigación Biomédica de Salamanca (IBSAL).

“Los pacientes de mieloma responden muy bien al tratamiento de forma inicial pero casi todos recaen al cabo del tiempo”

A medida que se van logrando avances en los tratamientos, la respuesta de los pacientes mejora pero “hasta ahora no éramos capaces de diferenciar los que recaen de los que no”. Sin embargo, gracias a la nueva tecnología de secuenciación profunda o masiva, los investigadores han desarrollado una metodología para encontrar células tumorales después de los tratamientos aunque solo haya una entre miles, lo que se conoce enfermedad mínima residual, que puede provocar la recaída.

“Podemos hallar seis secuencias tumorales entre un millón de células normales”, apunta el investigador. De la misma forma, también es posible comprobar si la enfermedad ha desaparecido por completo. La técnica amplifica el ADN tumoral de los pacientes para poder distinguirlo del ADN de las células normales.

Esta tecnología se estaba utilizando solo en los laboratorios para identificar nuevos genes o la predisposición a sufrir enfermedades y la gran novedad es que se aplique ahora en la investigación clínica y así realizar un mejor pronóstico en pacientes. “Es una metodología absolutamente nueva para el campo de la monitorización de los pacientes”, afirma Ramón García Sanz. “En Europa se ha hecho algún estudio semejante en leucemia aguda linfoblástica, pero para enfermedad mínima residual no hay nada más en secuenciación profunda”, agrega.

El estudio se realizó con 133 pacientes de más de 80 hospitales que colaboran con los investigadores del Grupo Español de Mieloma (GEM) con resultados que permitían distinguir claramente entre los pacientes que pueden recaer y los que no. Por lo tanto, “es un hito muy novedoso ya que antes no podíamos definir los que estaban curados de los que no”.

Consecuencias futuras

“Es un hito muy novedoso ya que antes no podíamos definir los que estaban curados de los que no”

En opinión de los investigadores, este estudio es un ejemplo de cómo una estrategia molecular se puede aplicar a pacientes para el control de la enfermedad a largo plazo y lo más interesante es que a partir de ahora se podrán diseñar nuevas estrategias de tratamiento. Lo habitual es que a todos los pacientes de mieloma múltiple se les aplique “un poco a ciegas” un tratamiento de mantenimiento que consiste en tomar una pastilla de poca toxicidad pero cuyo coste llega a los 10.000 euros al mes.

“Ahora podríamos plantearnos interrumpir el tratamiento si los niveles de enfermedad residual mínima negativa así lo aconsejan”, apunta el experto del IBSAL, algo que ya se está haciendo en el caso de la leucemia mieloide crónica. Además del beneficio para el paciente, que no tendrá que seguir con el tratamiento si no es necesario, supondrá un importante ahorro para el sistema de salud. En el caso de los pacientes que responden mal a las terapias, se podría mantener la estrategia actual o probar nuevas estrategias a través de ensayos clínicos como los que lleva a cabo el propio Hospital Universitario de Salamanca.

En España se detectan cinco casos de mieloma múltiple por cada 100.000 habitantes y año, es decir, cerca de 2.000 nuevos cada año, así que este avance puede resultar muy importante. Los investigadores aún necesitan optimizar la metodología pero creen que en el plazo de un año podría estar disponible en Salamanca y en el 12 de Octubre de Madrid.

Deja un comentario.

Tu dirección de correo no será publicada.


*